Calendario

DateRLocal vs Visitante-
07/23 15:00 15 Bodo/Glimt vs Rigas FS View
07/23 17:00 15 Malmö FF vs KÍ Klaksvík View
07/23 18:00 15 Dinamo de Kiev vs Partizán de Belgrado View
07/23 18:00 15 Ferencvarosi TC vs T.N.S. View
07/23 18:00 15 Shamrock Rovers vs Sparta de Praga View
07/23 18:00 15 UE Santa Coloma vs Midtjylland View
07/23 18:00 15 Lincoln Red Imps vs FK Qarabag View
07/23 18:00 15 FCSB vs Maccabi Tel Aviv View
07/23 18:00 15 FK Panevezys vs Jagiellonia Bialystok View
07/23 18:00 15 Apoel Nicosia vs CS Petrocub View
07/23 18:00 15 Ludogorets Razgrad vs Dinamo Minsk View
07/23 18:00 15 NK Celje vs Slovan Bratislava View

Resultados

Date R Local vs Visitante -
07/17 19:00 14 FK Egnatia vs Borac Banja Luka 3-5
07/17 19:00 14 Larne FC vs Rigas FS 0-4
07/17 17:00 14 FC 03 Differdange vs KÍ Klaksvík 0-0
07/17 17:00 14 CS Petrocub vs Ordabasy Shymkent 1-0
07/17 17:00 14 Dinamo Batumi vs Ludogorets Razgrad 1-0
07/17 15:00 14 FC Struga Trim & Lum vs Slovan Bratislava 1-2
07/16 19:00 14 FK Decic Tuzi vs The New Saints 1-1
07/16 19:00 14 Shamrock Rovers vs Vikingur Reykjavik 2-1
07/16 17:30 14 FCSB vs Virtus Acquaviva 4-0
07/16 17:00 14 NK Celje vs FC Flora Tallinn 2-1
07/16 16:00 14 Lincoln Red Imps vs Hamrun Spartans 5-5
07/16 16:00 14 HJK Helsinki vs FK Panevezys 1-1

La Liga de Campeones de la UEFA (en inglés y oficialmente, UEFA Champions League), también conocida como Copa de Europa, es el torneo internacional oficial de fútbol más prestigioso a nivel de clubes en Europa. Organizado por su estamento continental, la UEFA,[2][3]​ es disputado anualmente desde su instauración en la temporada 1955-56, y su final es el acontecimiento deportivo más seguido en el mundo, con una audiencia estimada entre 350 y 400 millones de espectadores, por delante de la NFL y la NBA.[4][5][6]

Creada por iniciativa del diario L'Équipe bajo la denominación de Copa de Clubes Campeones Europeos (en francés, Coupe des Clubs Champions Européens),[7]​ e ideada para definir al mejor club del continente, fue rechazada en primera instancia por la UEFA, si bien tras conversaciones con la FIFA y diversos clubes aún en su gestación, el estamento europeo dio su aprobación y pasó a ser su organizador. Iniciada bajo un formato de eliminación directa, en 1992 el torneo fue reestructurado incorporando por primera vez el formato de competición de liga o fase de grupos como paso previo a la fase eliminatoria. Por ello fue rebautizado con su vigente denominación en la edición 1992-93, consolidando dicho formato.[8]​ Originalmente, se clasificaban para su participación en el certamen los equipos campeones de las ligas nacionales, pero, en 1997, comenzaron a participar también los subcampeones y, en 1999, los clasificados hasta el cuarto puesto, dependiendo del coeficiente UEFA de cada liga,[n. 4]​ debiendo superar los de menor coeficiente una fase previa.[9][10]

El ganador de esta competición disputa la Supercopa de Europa contra el campeón de la Liga Europa —la segunda competición continental— y, como representante de la confederación, el Mundial de Clubes de la FIFA.[11][12]​ El vigente campeón, tras vencer al Borussia Dortmund,[13]​ es el Real Madrid,[14]​ mientras que la Federación Española es la que más campeonatos ha logrado con veinte, seguida por Inglaterra con quince e Italia con doce.[15]

History

Inicios (1955-65)

En junio de 1955 la UEFA aprobó organizar una competición entre clubes europeos denominada como Copa de Clubes Campeones Europeos (nombre original en francés, Coupe des Clubs Champions Européens),​ —más conocida como Copa de Europa—.​ Esta fue impulsada por el periódico deportivo francés L'Équipe de mano de su director en la época Gabriel Hanot junto con su colega Jacques Ferran, y con el apoyo del presidente del Real Madrid, Santiago Bernabéu, así como Gusztáv Sebes, subsecretario de deportes de Hungría y vicepresidente de la UEFA.​ La competición, cuya creación fue inspirada por el Campeonato Sudamericano de Campeones,​ pretendía unificar un torneo a nivel europeo para designar al mejor club del continente tras las predecesoras Copa Mitropa y Copa Latina, entre otras.​​​

1.er projet de L'Équipe: fevrier 1955.
Projet d'un règlement d'une Coupe d'Europe de football
1.º Une compétition de football réservé aux grandes équipes européennes est organisée, a partir de la saison 1955-56, par le journal L'Équipe. Elle a nom «Coupe d'Europe de L'Equipe» et dotée d'un objet d'art par le journal organisateur. Se prendront part à cette compétition que les équipes invitées par les organisateurs. Une Commission d'Organisation, où entreront des représentants des grandes associations européennes, aura tout pouvoir pour appliquer le présent règlement.

1.er proyecto de L'Équipe: febrero de 1955.
Proyecto de un reglamento de una Copa de Europa de fútbol
Una competición de fútbol reservada para los grandes equipos europeos se organiza, a partir de la temporada 1955-56, por el diario L'Équipe. Ella tiene el nombre de «Copa de Europa de L'Équipe» y dotada con un objeto de arte por el diario organizador. Tomarán parte en esta competición los equipos invitados por los organizadores. Un Comité Organizador, donde entrarán los representantes de las principales asociaciones europeas, tendrá facultades para hacer cumplir el presente reglamento.

Gabriel Hanot. Extracto del borrador del primer reglamento. febrero de 1955. París

Finalmente fueron dieciocho los equipos que respondieron y apoyaron la iniciativa —uno por cada territorio representado—, acudiendo por invitación. Suiza, España, Portugal, Yugoslavia, Austria, Países Bajos, Italia, Protectorado del Sarre, Dinamarca, Francia, Hungría, Bélgica, Suecia, Polonia, Alemania y Escocia fueron los representantes finales a un torneo que contó con notables equipos ausentes en esta primera edición debido a la falta de consolidación de la recién creada UEFA para darle proyección suficiente y la indiferencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) con el incipiente torneo.​​​ Entre ellos, la Unión Soviética, Checoslovaquia e Inglaterra no contendieron finalmente, y la más notable fue la no comparecencia de un equipo inglés y cuyo honor debía recaer en el Chelsea Football Club, vigente campeón, pero The Football Association instó al club a no participar por diversos motivos, y fueron reemplazados por el representante polaco.​ Así, la competición no contó con un representante inglés después de que ellos y en especial el Wolverhampton Wanderers fuesen indirectamente los finales impulsores del torneo.​ El equipo del Midlands Occidental era considerado en la época como uno de los mejores equipos. Estos, tras vencer en un partido amistoso al Honvéd —equipo formado casi en su totalidad por los «magiares mágicos» integrantes de la temible selección húngara— fueron proclamados por la prensa inglesa como los «campeones del mundo», provocando un impulso final para la creación de la competición.​

Así, tras dar validez la UEFA a las bases establecidas y ampliar el cupo de participantes a toda federación que desease participar sin que ninguna federación más decidiera hacerlo, dieciséis equipos fueron los contendientes finales.​​

El «Madrid de Di Stéfano»

La competición comenzó el mes de septiembre de la temporada futbolística siguiente tras acordarse los emparejamientos en una reunión celebrada en mayo por todos los contendientes, y que se resolvería, a sugerencia del Anderlecht belga, por partidos de eliminación directa desde los octavos de final hasta decidir un campeón en la final a disputar en París, por ser la sede del principal promotor.

Alfredo Di Stéfano, vencedor de las primeras cinco ediciones.

Tras los veintinueve partidos disputados, el primer vencedor fue el Real Madrid español, quien derrotó al Stade de Reims francés por 4-3 en la final disputada en el Parque de los Príncipes.​ El primer encuentro, que abrió la competición, tuvo lugar el 4 de septiembre de 1955 entre el Sporting de Lisboa y el Partizan en el Estadio Nacional de Lisboa y finalizó con empate a tres goles, mientras que el primer gol de la competición fue anotado a los 14 minutos de juego por el portugués João Baptista Martins.​

Al final de la primera edición se anotaron un total de 127 goles, y fue Miloš Milutinović del Partizan el máximo realizador con ocho tantos en los apenas cuatro partidos que jugó su equipo antes de caer eliminado, dos por encima de Péter Palotás y Léon Glovacki. En cuanto a los equipos, quienes más anotaron fueron el Real Madrid con un total de veinte, Associazione Calcio Milan con diecinueve y Stade de Reims con dieciocho.

La hegemonía del club madrileño continuó durante las siguientes cuatro ediciones ya que ganó en las finales a la Fiorentina,​ al Milan,​ de nuevo el Stade de Reims y al Eintracht Frankfurt.​​ En el equipo madrileño jugaban por aquel entonces jugadores tan importantes en el panorama futbolístico como Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskás, Paco Gento, José Santamaría y Héctor Rial, entre otros, que fueron considerados años después como uno de los mejores equipos de este deporte debido principalmente a estos cinco títulos,​ merced a los cuales fueron bautizados como el «Madrid de Di Stéfano» y con el apelativo de «vikingos» tras la crónica de la quinta final escrita en el diario inglés The Times, apelativo que desde entonces acompaña al club:​

Real wanders through Europe as the Vikings once walked, destroying everything in its path.

El Real Madrid se pasea por Europa como antaño se paseaban los vikingos, arrasándolo todo a su paso.
The Times. 19 de mayo de 1960. Londres.

Esa última final, referida años después por diversos medios como la mejor final en la historia de la competición,​​​ permitió que «los blancos» consiguieran cinco Copas de Europa consecutivas, las cuales se mantienen como la mejor actuación lograda nunca por un equipo en la historia de la competición.​

En aquellas ediciones, contendieron únicamente los campeones de cada país participante y se incorporaron a la competición otros equipos de renombre como el Manchester United como primer representante inglés, el Porto, el Borussia Dortmund y el Estrella Roja de Belgrado, entre otros, mientras que el éxito de la primera edición hizo que se aumentase el número de participantes a 22 en su segundo año. Por tal motivo hubo de disputarse una ronda previa antes de la ronda eliminatoria final. En ella se dio otra de las novedades del torneo al clasificarse para su disputa el Atlético de Bilbao, suponiendo que participaron por primera vez dos equipos del mismo país, al estar ya clasificado el Real Madrid como vigente campeón, y siendo este último el único en repetir participación. Los otros quince equipos restantes que tomaron parte en los octavos de final eran todos debutantes. Por su parte, la Fiorentina se quedó a las puertas de resultar campeón en la temporada de su debut en la competición tras finalizar como subcampeón.

Los ingleses pudieron finalmente demostrar su valía en Europa en competición oficial de manos del representante de Mánchester, quien llegó hasta dos semifinales consecutivas de la competición antes de caer derrotado por el vigente campeón en 1957, y por el a la postre subcampeón en 1958.

En los años siguientes se dieron novedosas circunstancias como la primera vez que se decidió el título en la prórroga o el primer encuentro entre dos equipos del mismo país —Sevilla contra Real Madrid—, acontecidos ambos sucesos en la tercera edición, la repetición de una final entre dos equipos —Stade de Reims contra Real Madrid— y un partido entre dos equipos de la misma ciudad —Atlético de Madrid contra Real Madrid—, producidos en la cuarta edición, o que un jugador por primera vez ganase la competición como futbolista y como entrenador —Miguel Muñoz tras el quinto título madridista— entre otros sucesos, mientras que el número de participantes aumentó hasta 27.

El éxito de la ya consolidada competición provocó que naciese otra a nivel mundial, la Copa Intercontinental, que enfrentaría en adelante al campeón europeo con el campeón sudamericano de la Copa Libertadores de América.

Eusébio y el S. L. Benfica toman el relevo

Eusébio da Silva, líder del equipo benfiquista en los años 1960.

En la edición 1960-61 hubo finalmente un nuevo campeón, el Benfica portugués. Ese año el quíntuple campeón Real Madrid no pudo pasar de los octavos de final, y fue eliminado por primera vez en la competición,​ y curiosamente a manos de su eterno rival el Barcelona​ quien venía de lograr su clasificación en la ronda preliminar para vengar su eliminación a manos de los madrileños en las semifinales de la edición anterior.​ El conjunto barcelonés llegó a la final celebrada en el Wankdorfstadion de Berna en la que los benfiquistas, dirigidos por Béla Guttmann, se convirtieron en el segundo equipo en levantar el trofeo tras vencer por 3-2.​ En una final donde los catalanes se toparon hasta cuatro veces con los postes y que supuso que estos pasasen de cuadrados a redondos.​

El Benfica consiguió a la siguiente edición retener el título de campeón como ya hicieran los españoles tras imponerse esta vez en el Estadio Olímpico de Ámsterdam al Real Madrid por 5-3.​ En el equipo era ya referencia un jovencísimo Eusébio da Silva, autor de los dos últimos goles que dieron el título a los portugueses remontando la desventaja merced a tres tantos de Ferenc Puskás, único jugador en anotar un hat-trick en la final de la Copa de Europa junto a su compañero Di Stéfano, y con los que sumaba siete en las finales igualando también al jugador argentino (récords aún vigentes a fecha de 2022). Tras la segunda victoria, Béla Guttmann fue despedido por pedir un aumento de sueldo. El día que se despidió lo hizo lanzando una sentencia que, en aquel momento fue tomada de forma anecdótica, pero que con el transcurrir del tiempo se convirtió en toda una maldición para la entidad y su hinchada: «El Benfica sin mí nunca ganará una copa europea». Desde entonces, los lusos han disputado un total de ocho finales (cinco de Copa de Europa y tres de Liga Europa) y las han perdido todas.​

Comandados por Eusébio, quien anotase 47 goles totales durante sus comparecencias, los portugueses accedieron a la final por tercera vez consecutiva, siendo esta vez derrotados por el Milan en el Wembley Stadium de Londres por 2-1.​ Italia se hacía finalmente con el título que perseguía ediciones atrás, ya que no en vano era considerada como una de las potencias futbolísticas de la época, como así demostraría en las sucesivas ediciones.​

Continuando con la dominación de los equipos latinos del sur de Europa, las dos ediciones siguientes estuvieron dominadas por el conjunto italiano del Inter de Sandro Mazzola, Luis Suárez y Helenio Herrera, quien derrotó en sus finales a los hasta el momento únicos campeones de la competición, el Real Madrid —quien sumaba siete finales— y el Benfica —en su cuarta comparecencia—. Dichos encuentros celebrados en el Praterstadion de Viena y en el Stadio San Siro de Milán se saldaron con resultados de 3-1 y 1-0 respectivamente.

Tras dos finales perdidas, fueron nuevamente los madridistas quienes en la edición de 1965-66 se alzasen con el título, el sexto de su palmarés y tras haber disputado ocho de las once finales hasta la fecha. En la final celebrada en el Stade Roi Bauduin de Bruselas al Partizan por 2-1. La final fue recordada, ya que fue la primera vez que un equipo conquistaba el título sin ningún extranjero en sus filas, ya que eran todos españoles en este caso. En el equipo madrileño únicamente quedaba el veterano Paco Gento como representación de la dorada generación madridista, y se convirtió en el jugador que más veces ha ganado la Copa de Europa con los seis campeonatos, récord aún vigente en la actualidad.

Cabe destacar que hasta la fecha, únicamente el Stade de Reims francés en dos ocasiones, el Eintracht Frankfurt alemán y el recién mencionado Partizan yugoslavo consiguieron acceder a una final dominada hasta la fecha por los conjuntos de la Europa Sur latina.​

El norte de Europa entra en escena (1966-84)

Para la temporada 1966-67 se proclamó vencedor el Celtic escocés, fue el primer equipo británico en proclamarse vencedor desde que los equipos de las islas británicas comenzasen a participar en la segunda edición del torneo. Por segunda vez en la competición un equipo sin extranjeros se convirtió en campeón tras derrotar «los católicos» por 2-1 a los italianos del Inter en el Estádio Nacional de Lisboa. Fue un preludio de la primera victoria de los inventores del fútbol en la máxima competición de clubes a nivel europeo, ya que al año siguiente el vencedor fue el Manchester United inglés tras vencer en la final celebrada en el Wembley Stadium al bicampeón Benfica por 4-1 en la prórroga de un partido en el que los portugueses alcanzaban su quinta final en trece años. Sin embargo, la completa supremacía inglesa en la competición aún estaba por llegar.​

Antes, el Milan fue el único equipo de la laureada Europa del Sur capaz de desbancar al norte del continente como vencedor. La final de 1968-69 celebrada en el Estadio Santiago Bernabéu les enfrentó a un equipo de los Países Bajos y fue la primera de las cinco veces consecutivas que un equipo del citado país llegaría desde entonces a la final. En ella, el Ajax de Amsterdam cayó derrotado por 4-1, equipo en el que comenzaba a despuntar un joven Johan Cruyff.

Los equipos neerlandeses dominaron la competición en los siguientes cuatro años consiguiendo un título el Feijenoord y tres el Ajax con la depurada táctica y técnica futbolística adquirida del recordado Rinus Michels, denominado como «fútbol total», y que ya practicase la selección húngara del «Equipo de oro» en los años cincuenta. Los roterdameses vencieron por 2-1 en la prórroga al Celtic escocés en el Stadio San Siro, mientras que los amsterdameses derrotaron al Panathinaikos, al Inter y a la Juventus, que accedía por primera vez a la final. De esta manera, el equipo neerlandés se convirtió en el segundo conjunto tras el Real Madrid en conseguir el trofeo en propiedad por vencer la competición tres veces seguidas.​

Durante las tres temporadas siguientes un nuevo equipo apareció en el panorama europeo. Los alemanes delBayern ganaron la competición en las siguientes tres ediciones, obteniendo así también el trofeo en propiedad. El equipo, en el que militaban jugadores como Franz Beckenbauer, Gerd Müller, Sepp Maier, Uli Hoeneß o Paul Breitner, empezó ganando la final de 1973-74 al Atlético de Madrid en el Stade Roi Bauduin en la que es hasta la fecha la final más larga de la historia del torneo al ser la única en la que fue necesario la disputa de dos partidos para obtener un campeón. En la fecha no existían los lanzamientos de penalti para resolver un empate, por lo que si al final de la prórroga no había un vencedor, habían de disputarse nuevos encuentros hasta que uno de los dos equipos resultase vencedor. Tras igualar los bávaros en los instantes finales del partido el gol inicial rojiblanco, se impusieron en el partido de desempate por 4-0. En las posteriores finales se deshizo del Leeds United inglés y del Saint-Étienne francesa. Eran los años del dominio alemán en el fútbol mundial, donde su selección venía de proclamarse vencedora tanto de la Eurocopa como de la Copa Mundial. Su supremacía parecería extenderse en el ámbito de clubes, hasta que fueron frenados por los inventores del fútbol, Inglaterra.

«La cuna del fútbol» domina Europa

Aficionados del Liverpool F. C. portando una imagen de Bob Paisley, entrenador que obtuvo tres de los cuatro títulos del equipo durante el dominio inglés en la competición.

Desde 1977, un total de siete de ocho campeonatos fueron conquistados por conjuntos ingleses, y además los seis primeros de manera consecutiva. Sin embargo, fue el Dinamo de Kiev soviético el que eliminó a los vigentes campeones alemanes. Esta fue una de las pocas efemérides logradas por algún equipo de la aguerrida y laureada Unión Soviética en una competición en la que no consiguieron cosechar meritorias actuaciones, con la excepción de estas semifinales alcanzadas por unos kievitas liderados por Oleh Blokhin y Volodymyr Onyshchenko.

De la citada sucesión de títulos, cuatro fueron logrados por el Liverpool, uno por el Aston Villa, y dos por el Nottingham Forest, quien igualó la mejor actuación de un equipo debutante en la competición al vencer no solo el título en su primera aparición en el torneo, sino siendo capaz de retenerlo en la edición siguiente —igualando la actuación de los madridistas en sus dos primeras ediciones—. Las víctimas de los ingleses, según orden cronológico, fueron el Borussia Mönchengladbach, el Club Brujas, el Malmö, el Hamburgo, el Real Madrid, el Bayern y la Roma.

Esta última fue la primera final hasta la fecha en la historia del torneo en la que un conjunto de la misma ciudad donde es celebrada la final pierde,​ además de ser la primera decidida desde los lanzamientos de penalti y merced a la cual Liverpool se quedaba a un único título de ser el cuarto equipo en conseguir el trofeo en propiedad. Hecho que le sucedía por segunda ocasión, ya que tras haberse proclamado campeón por segunda vez, parecía el favorito en la edición de 1978-79, sin embargo, en su primer enfrentamiento le tocó enfrentarse al Nottingham Forest, quien no solo le eliminó, sino que acabó venciendo la competición dos veces seguidas, antes de ser sucedido nuevamente por «los reds» al vencer en la final al Real Madrid, quien reaparecía en la final tras quince años.

La única final no vencida durante este período por un equipo inglés fue la edición 1982-83, la cual fue vencida por el Hamburgo tras derrotar a la Juventus en el Olympiako Stadio Athinas por 1-0. Cabe destacar que esta racha de notable hegemonía inglesa se vio también reflejada entre 1968 (fecha en la que un club inglés venció la competición por primera vez) y hasta 1984 en el resto de competiciones UEFA. En total, los anglosajones conquistaron veintidós títulos europeos de sesenta y uno posibles, o lo que es lo mismo, un 36 % de ellos.

El 29 de mayo de 1985 se disputó la final entre la Juventus, que venía de ganar la Copa de la UEFA de 1977, la Recopa de Europa de 1984 y la Supercopa de Europa de 1984, y el también exitoso Liverpool. Se impuso el equipo turinés con un gol de su estrella Michel Platini, venciendo nuevamente a los ingleses como la final de la Supercopa de Europa anterior. Ese día, antes del partido y provocado por los ánimos ingleses, se produjo la «tragedia de Heysel» debido a una avalancha de hooligans que provocó el derrumbe de una de las paredes del estadio bruselense.​ El incidente causó 39 víctimas mortales, 34 de las cuales eran seguidores italianos, y más de 600 heridos. La tragedia supuso la expulsión de los clubes ingleses de las competiciones europeas durante cinco años, como medida para frenar la violencia de sus seguidores más radicales, los hooligans, una tendencia que comenzaba a extenderse en el fútbol.​ Debido a ello, fue frenada la supremacía inglesa en las competiciones europeas, además de marcar el inicio de la época del fair play por parte de la FIFA como medida a mejorar la seguridad e imagen del fútbol. En lo deportivo, la final además supuso que el conjunto italiano fuese el primero en conquistar todas las competiciones existentes de la UEFA, motivo por el cual recibió una placa conmemorativa del máximo organismo europeo.

Los últimos años antes de la reforma (1985-92)

Marco van Basten, principal figura de la A. C. Milan de Arrigo Sacchi.

Un año después de los sucesos se enfrentaron por el título el Steaua de Bucurest, equipo que llegaba por primera vez a una final, y el Barcelona. Jugada en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla, los rumanos vencieron en la tanda de penaltis tras un 0-0 al final del partido, circunstancia acontecida por primera vez en una final. El portero rumano Helmuth Duckadam estableció un récord histórico al detener cuatro de los lanzamientos seguidos. Rumanía se convirtió en el octavo territorio en poseer un equipo campeón de Europa.

Los dos siguientes años tuvieron dos inesperados campeones: el Porto, que venció por 2-1 en la final de Viena al tricampeón Bayern; y el PSV, que se impuso en la final de 1987-88, celebrada en el Neckarstadion, al Benfica en los penaltis. Esta fue la cuarta final perdida por el equipo lisboeta en la competición, denominándose la situación como la «maldición de Béla Guttmann».​ Tras su despido como bicampeón con los portugueses, Guttman auguró que el club nunca más vencería una competición europea sin él como entrenador en los próximos cien años. Desde entonces, ocho finales han sido perdidas por el conjunto lisboeta, perdurando ya la maldición un total de 60 años.

En 1989 y 1990 el Milan añadió dos nuevos títulos a sus vitrinas para un total de cuatro tras imponerse por 4-0 al Steaua y por 1-0 al Benfica impidiendo por quinta vez en la historia que los lisboetas lograsen el título. El cuadro, dirigido por Arrigo Sacchi, contaba en sus filas con jugadores como Franco Baresi, Marco van Basten, Ruud Gullit y Paolo Maldini siendo otro de los conjuntos más recordados tanto en la competición como a nivel mundial. Maldini ganó así los dos primeros títulos de los cinco que consiguió a lo largo de su carrera en activo, siendo el que más logros posee después de los seis del español Paco Gento. Esta fue además la última vez en la competición en la que un equipo consiguió revalidar el título, hasta el año 2017.​ Al año siguiente se proclamó campeón el Estrella Roja en el Stadio San Nicola de Bari. El conjunto serbio —yugoslavo por aquel entonces— derrotó en la final al Olympique de Marsella en los penaltis tras un empate a cero.

Un año después fue el Barcelona de Johan Cruyff el que se proclamó vencedor tras disputar su tercera final. Los españoles se impusieron en la prórroga a la Sampdoria, por 1-0 en el Wembley Stadium, merced a un tanto de Ronald Koeman de tiro libre en el minuto 111. El equipo campeón fue referido en la prensa con el apelativo de «Dream Team»,​ imitando la terminología que se usó con la selección de baloncesto de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 compuesta por el mayor elenco de «estrellas» nunca visto en el certamen.​​ Esta fue la última edición de la competición antes de ser sometida a una profunda reestructuración en su formato por el nuevo presidente Lennart Johansson, buscando una mayor proyección y pasando en adelante a ser denominada como Liga de Campeones de la UEFA.​

La nueva denominación trae la época más igualada (1992-09)

La nueva denominación trajo algunos cambios en el formato en 1992, buscando una manera de introducir nuevos contendientes en la competición que hiciesen que fuese más disputada, aunque estos no se vieron consolidados hasta años después con la consolidación del formato actual vigente desde edición 1999-00.​ Uno de los más relevantes fue la inclusión de una fase de grupos previa a la final, similar a la última edición de la Copa de Europa en la que fueron eliminados los cuartos de final y las semifinales, y con acceso directo a la final de los primeros de cada grupo. Fue el Olympique de Marsella quien se proclamó vencedor de esa edición de 1993 frente al Milan por 1-0 con un gol de Basile Boli en el Olympiastadion de Múnich, convirtiéndose en el único equipo francés en ganar el torneo hasta la fecha. Sin embargo, el escándalo surgido ese mismo año por la trama descubierta de sobornos e irregularidades financieras cometidos por su presidente Bernard Tapie impidió al conjunto galo luchar por la defensa de su título en la siguiente campaña, y ha sido la primera vez que el vigente campeón no ha podido defender su título.

En la edición de 1993-94 volvieron a instaurarse las semifinales tras el sistema de liguilla, el cual se estableció definitivamente y que fue ampliándose paulatinamente de dos a ocho grupos con el devenir de las ediciones. Tras ellas se enfrentaron en la final el Barcelona y el Milan en Atenas. Los italianos se impusieron por 4-0 alzando así su quinto título y lográndolo en propiedad, quedándose a tan solo uno de los seis logrados por el Real Madrid, cuya sequía duraba ya veintiocho años y no llegando a una final desde hacía trece. Al año siguiente los «rossoneri» accedieron a la final por tercer año consecutivo —y quinta vez en siete años—, pero no pudo superar al Ajax, que vencía por cuarta vez tras veintidós años desde su último título. Tras setenta minutos de partido, un jovencísimo y casi desconocido Patrick Kluivert entró en el terreno de juego para marcar posteriormente el único gol del partido a solo cinco minutos para el final. El equipo neerlandés llegó otra vez a la final en la temporada siguiente, pero cayó derrotado ante la Juventus en la tanda de penaltis tras el 1-1 de los ciento veinte minutos reglamentarios.

Con la temporada 1996-97 entró en vigor la Ley Bosman que permitió a los jugadores comunitarios jugar en un equipo sin ocupar plaza de extranjero,​ y que recíprocamente conllevó la inclusión de más jugadores del resto del mundo al liberar los comunitarios esas plazas de extranjeros permitidas. Esto provocó que los clubes con más poder adquisitivo se lanzasen a contratar a los mejores jugadores del panorama internacional, aumentando sus potenciales en detrimento de otros clubes europeos con menor poder financiero. Desde entonces, y con la excepción de un único año, el vencedor de la competición ha sido integrante de una de las consideradas cuatro mejores ligas de fútbol de Europa: la Premier League inglesa, la Bundesliga alemana, la Primera División española o la Serie A italiana.​ Una polémica sentencia cuyas repercusiones tardaron décadas en ser patentes y que fueron algunas de las causas que marcaron el devenir del fútbol europeo.

Tras la sentencia, el Borussia consiguió la primera Liga de Campeones de su historia tras derrotar a la Juventus por 3-1 en Alemania, en una edición predecesora al establecimiento del nuevo formato de la competición. En este, aprobado para la temporada 1997-98 en la que por primera vez se vio un formato más cercano al actual, se aumentó el número de equipos participantes como medida más notoria. Fue el año en el que finalmente y tras treinta y dos años de espera el Real Madrid volvió a proclamarse vencedor tras derrotar por 1-0 al Juventus, que accedía a su tercera final consecutiva.

Hubo que esperar hasta 1998-99 para ver de nuevo coronado a un club inglés tras los sucesos acontecidos en Heysel. El Manchester United se impuso al Bayern tras darle la vuelta al encuentro en el tiempo de descuento para acabar ganando por 1-2 gracias a los tantos de Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjær, logrando una de las mayores proezas de la historia de las finales.​​ Fue el preludio de lo que parecía el fin de la competición, tras el acuerdo de una Superliga.​ Pese a ello, y quizá por no disponer de tiempo suficiente para tan compleja reestructuración se implementaron en su lugar una serie de cambios que mejorasen el torneo. Uno de los más relevantes fue una ampliación de los equipos participantes y que también afectó a la Copa de la UEFA con una profunda reestructuración que dio con la absorción y desaparición de la Recopa de Europa.

Zinedine Zidane dio su 9.º título al Real Madrid con el considerado mejor gol de todas las finales por France Football.​

Con treinta y dos equipos participantes en su fase final se enfrentaron en la final del Stade de France, y por primera vez en la historia de la competición, dos equipos del mismo país: el Real Madrid y el Valencia, equipo que alcanzó la final por primera vez. Los madrileños se impusieron a los valencianos por tres tantos a cero, con goles de Fernando Morientes, Steve McManaman y Raúl González. Los valencianos intentaron resarcirse de la derrota al año siguiente, pero sin suerte. Esta vez el Bayern se llevó el título al vencer en la tanda de penaltis merced a la actuación del portero Oliver Kahn quien detuvo tres de los lanzamientos.

Por tercera vez un equipo español llegaba a la final cuando de nuevo el Real Madrid llegó al último partido de la edición 2001-02 que se disputó en Hampden Park, Glasgow. En su tercera final en cinco años venció por 2-1 al Bayer Leverkusen consiguiendo así su novena Copa de Europa y tercera bajo el nuevo formato de Liga de Campeones. En este partido se produjo el recordado gol de volea de Zinedine Zidane que dio la victoria a los madrileños en el año de su centenario. Dicho gol fue considerado por France Football​ y por la UEFA, según así recogen informaciones de la época,​ como el mejor gol de la historia de las competiciones europeas y de las finales de la Liga de Campeones.

En la temporada 2002-03 de nuevo y por segunda vez en la historia dos equipos del mismo país se enfrentaron en la final. Italia fue la representada en la final de Old Trafford entre el Milan y la Juventus, que disputaba su cuarta final en ocho años saliendo vencedor en la tanda de penaltis el equipo milanés.

Se llegó así a la única edición con presencia de un país distinto a los cuatro considerados más fuertes futbolísticamente hablando de Europa desde la Ley Bosman. Portugal y Francia, y más concretamente el Porto y el Monaco —debutante en una final— se midieron para que los portugueses se proclamasen vencedores por segunda vez en su historia tras derrotar a los franceses por 3-0. Desde entonces, la final ha estado siempre copada por algún representante de las cuatro grandes ligas,​ produciéndose además una curiosa alternancia entre los vencedores. Cabe destacar que para la fecha el denominado como G-14, y posteriormente restablecido como Asociación de Clubes Europeos (ECA) comenzó a estudiar seriamente la posibilidad de crear una competición que sustituyese a la Liga de Campeones conformada exclusivamente por los clubes más fuertes de Europa.​​ Dichos movimientos pusieron en alerta a la UEFA que comenzó a instigar nuevas fórmulas que asentasen su competición y le diesen mayor proyección.​

Inglaterra, España e Italia, por ese orden, se alternaron en la conquista de los siguientes seis campeonatos lo que refrendó la idea de la ECA. Liverpool F. C. —quien logró finalmente su quinto título para ser el último club en lograrlo en propiedad—​ A. C. Milan, Manchester United y Internazionale fueron los vencedores junto al F. C. Barcelona, quien conquistó dos títulos en esta sucesión.

Este período dejó numerosos hechos destacados en las finales de la competición. En la primera de las finales citadas el equipo de Liverpool remontó una desventaja de tres goles por lo que fue considerado uno de los mejores partidos del torneo.​ En la final en la que Maldini se convirtió en el jugador más veterano en marcar y establecer el gol más rápido en una final de Liga de Campeones los ingleses lograron empatar el partido en la segunda mitad y forzar la prórroga antes de que el meta polaco Jerzy Dudek diese el título a los británicos en la tanda de penaltis.​

En 2006, en la final jugada en el estadio de Saint-Denis de París, el Barcelona de Ronaldinho remontó un 0-1 tras ir perdiendo contra el Arsenal, consiguiendo que el Barcelona ganara su segunda Copa de Europa dejando un marcador de 2-1. En este partido se produjo la primera expulsión en una final de Liga de Campeones, la del portero alemán de los gunners, Jens Lehmann. En la edición 2006-07 el club «rossonero» se adjudicó su séptimo título en una temporada marcada por el escándalo del Calciopoli en la liga italiana, que a punto estuvo de costarle al equipo italiano su participación en la competición. El último de los hechos destacables sucedió en la victoria del conjunto de Mánchester al ser la primera final de la competición entre dos equipos ingleses, y tercera vez que se producía entre equipos del mismo país y que se decidió por un resbalón de John Terry en la fatídica tanda de penaltis. En 1991, la UEFA pidió a su socio comercial, Televisión de Eventos y Media Marketing (TEAM), para ayudar a la marca de la Liga de Campeones.​

El Manchester United repitió final al año siguiente, en el Estadio Olímpico de Roma, en esta ocasión frente al Barcelona, en un encuentro muy esperado por lo que suponía enfrentar a dos de los jugadores más en forma del momento, el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo. El Barcelona de Pep Guardiola, en la temporada 2008-09, consiguió el «triplete» (Liga, Copa y Liga de Campeones) tras el triunfo en la final de Roma ante el Manchester United por 2-0, convirtiéndose en el primer y único equipo español en haber logrado tal hazaña, y pasando al selecto círculo de clubes europeos que lo han logrado antes (Celtic, Ajax, PSV y Manchester United).​ Añadiendo la consecución del «sextete» en la temporada posterior.

La influencia de las «cuatro grandes ligas» (2009-21)

En la temporada 2009-10 se instauró un nuevo formato en la competición que pretendía dotarla de más competitividad y principalmente paliar la iniciativa de la ECA de una competición anexa.​​ Entre las medidas destacaron el aumento del número de participantes, en las fases previas, y que la fecha de la final fuera trasladada a sábado, en lugar del tradicional miércoles.

Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, dos de los jugadores que marcan la historia en los últimos años.

La tónica no varió para contrariedad de la UEFA, y de nuevo Italia, España, Inglaterra y Alemania —quien no vencía desde hacía doce años— se convirtieron de nuevo en campeones. El Inter se hizo con su tercer título tras derrotar al Bayern por 2-0. Barcelona y Manchester United se volvieron a enfrentar dos años después de la final de Roma, en esta ocasión en el nuevo Estadio de Wembley. De nuevo los culés se llevaron el duelo, venciendo por un marcador de 3-1, gracias a los goles de Pedro, Lionel Messi, y David Villa, y el tanto de Wayne Rooney, que había colocado el empate transitorio. El equipo blaugrana conquistaba así su cuarta Copa de Europa (segunda en tres años) en la ciudad donde se coronó por primera vez, 19 años atrás. El Chelsea alzó en 2012 su primer título tras imponerse en el Allianz Arena al Bayern en la tanda de penaltis, en otra final con emoción en los minutos previos al final del encuentro, mientras que los bávaros pudieron resarcirse al año siguiente al imponerse por 2-1 en la final de Wembley al vecino Borussia Dortmund —primera final disputada entre dos conjuntos alemanes—, logrando proclamarse campeones continentales por quinta vez en su historia.​

En la temporada 2013-14, se disputó por quinta vez una final por clubes del mismo país, que además, fue la primera en la historia del torneo en ser disputada por equipos de la misma ciudad.​ Cristiano Ronaldo estableció el récord goleador en la competición, anotando diecisiete goles que contribuyeron a que el Real Madrid ganase su décimo título, tras imponerse en la final de Lisboa al Atlético de Madrid por 4-1 en la prórroga al terminar el partido 1-1 tras los noventa minutos.​

En la 60.ª edición de la competición, el Barcelona se alzó con el título por quinta vez en su historia, tras vencer en la final de Berlín a la Juventus por 3-1 —igualando los cinco títulos conquistados por el Bayern y el Liverpool— y posicionarse como uno de los equipos más dominantes en la historia reciente del torneo,​ meritado en gran parte por tres de sus futbolistas, Xavi Hernández, Andrés Iniesta y Lionel Messi, quienes fueran los únicos futbolistas de un mismo club galardonados con los tres primeros puestos del Balón de Oro, y bajo dirección de Luis Enrique Martínez García. Por otra parte, el cuadro trasalpino se convertía con seis, en el club con más subcampeonatos de la competición.​

Nuevamente en la temporada 2015-16, se enfrentaron en la final de Milán, el Atlético de Madrid y el Real Madrid, fue la segunda vez en la historia que dos equipos de la misma ciudad contendían por el título, además de ser la sexta vez que se repetía una final en el historial del torneo, y dejar a los atléticos como el club con más finales perdidas, tres, sin haberse proclamado campeón de la competición, tras caer en la tanda de penaltis de dicha final.​ A nivel individual, el portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Lionel Messi, rompieron esta temporada el récord anotador en la competición, que hasta entonces ostentaba Raúl González con setenta y un goles. Los goles anotados por Cristiano, le convirtieron en el primer futbolista en alcanzar la centena de goles en el marco de las competiciones UEFA,​ además de establecer un nuevo registro anotador en una fase de grupos con once goles y firmar su quinta distinción de máximo anotador —igualando a Lionel Messi, quien ostenta el mejor cociente anotador por partido en su nuevo formato—, destacando que desde 2008 dicha distinción ha recaído en ellos, bien al Real Madrid o al Barcelona.​ Junto a madridistas y barcelonistas destacó deportivamente el también mencionado Bayern, ocupando entre los tres dieciocho de los treinta y dos puestos de semifinales desde que se instauró el formato actual de la competición, y en los que alguno de los tres han logrado comparecer en alguna de las ocho finales disputadas desde entonces y lograr seis títulos entre los tres que hizo patente la idea de dichos clubes por formar una nueva Superliga,​ que, sin embargo, palió la UEFA con una nueva reestructuración.

Nueva reforma y la influencia de la ECA

Desde que la ya mencionada Asociación de Clubes Europeos (ECA) en su primigenia organismo de G-14 contemplase la posibilidad a inicios de los años 2000 de que sus grandes clubes liderasen una disgregación para formar una Liga Europea privada o Superliga Europea que aglutinase a los considerados mejores clubes del continente,​ se introdujeron en constantes conversaciones con la UEFA para buscar un futuro común favorable a todas las partes.​​ Si bien es cierto que dicha iniciativa no necesitaría de la UEFA para su concepción, ambas partes consideran que una colaboración conjunta es lo más estable para beneficio de todos, estamentos y clubes, sin que peligren subsistencias en demasía.​​ Las discrepancias llegaron incluso al entorno FIFA, y a fecha de 2006 estuvieron cerca de continuar sus caminos fuera de su estructura.​

Desde entonces la UEFA encaminó muchas de sus reformas tomando en consideración las peticiones o necesidades de la ECA, como la de que las grandes ligas tengan más equipos participando en la competición —aceptado e instaurado por la UEFA en la competición en sus últimas remodelaciones— así como reconsiderar criterios de repartos o sus influencias en los ingresos televisivos por citar algunas.​ Sin embargo, algunas de ellas como el Fair-Play Financiero o el Market Pool siguen siendo objeto de debate entre ambos organismos.​​ Por eso ambos firmaron un acuerdo trienial en vigor entre las temporadas 2018 y 2021 en el que la competición sufrirá su mayor remodelación en favor de estos grandes clubes y que parece encaminar a la reestructuración definitiva de las competiciones europeas,​ hasta la entrada en vigor de la nueva competición.​

Sergio Ramos, capitán de tres títulos consecutivos, igualando a Beckenbauer.

En cuanto a lo deportivo, la primera temporada tras firmar dicho acuerdo dejó nuevamente a los grandes equipos como los referentes en la competición. De los 78 equipos implicados desde las fases de clasificación, y hasta los 16 de la fase final eliminatoria, únicamente el Monaco, el Benfica, el Porto y el Leicester City no se encuentran dentro de los considerados grandes por la ECA que pudieran conformar la nueva competición, pero sí son todos miembros de dicho organismo.​ Cuatro conjuntos españoles, tres alemanes, dos italianos, dos ingleses y uno francés para un total de 12 se encuentran dentro de los que lideran dicha disgregación, y desde 2004 alguno de ellos ha resultado campeón de la Liga de Campeones.

En la final de la edición 2016-17, de nuevo se proclamó vencedor el Real Madrid tras vencer a la Juventus por 4-1 en la que fue su segunda final consecutiva, tercera final en cuatro años, siendo el quinto equipo que jugaba una final como vigente campeón bajo el actual formato.​​ Supuso el duodécimo título global para «los blancos» y consiguió ser el primer equipo en revalidar el título en la nueva competición —algo que ya logró bajo su denominación de Copa de Europa—,​ y fue su tercer título en cuatro años, un registro no visto desde los años setenta.​ En lo individual, el portugués Cristiano Ronaldo se proclamó máximo anotador de la competición por quinto año consecutivo, elevando su cifra goleadora en la competición más allá de la centena de goles, para ser el primer futbolista en lograrlo.​

Lejos de una mayor competitividad, accedieron a los cuartos de final de la edición 2017-18 ocho equipos pertenecientes a las «cuatro grandes ligas»,​ hecho producido por primera vez en la competición.​​ Entre ellos sumaban un total de 29 campeonatos,​ y un total de 126 presencias en la citada ronda, lo que acrecentó en medida la idea de conformar la Superliga Europea para 2021,​​ si bien se paralizó a expensas del trienio 2018-21.​ Fueron finalmente el Real Madrid C. F. y el Liverpool F. C. quienes accedieron a la final de Kiev, con la que los madrileños se convirtieron en el conjunto con más finales disputadas bajo el antiguo y nuevo formato de competición,​ al mismo tiempo que se reeditaba la final de 1981. El triunfo de los madrileños les colocó como el primer club en lograr tres campeonatos consecutivos desde que lo hiciera el F. C. Bayern en los años 1970, completando un lustro completo de victorias españolas en la competición (2014–18).​

Al año siguiente el club inglés logró proclamarse vencedor tras catorce años sin lograrlo al vencer a sus compatriotas del Tottenham Hotspur Football Club, quienes jugaban su primera final de la competición. Con su sexto título «los reds» se situaron como el tercer club más laureado, a solo uno de alcanzar a la A. C. Milan, quien sumaba cinco ediciones consecutivas de ausencia en la competición.​

Fue el preludio de nuevas conversaciones y negociaciones acerca de la reestructuración del torneo,​ prevista para 2021, pero que podría retrasarse hasta 2024 debido a la gran controversia que suscita entre clubes y organizaciones.​ Alentado por algunos de los más influyentes clubes de la ECA bajo el amparo UEFA encontró, sin embargo, rechazo por clubes y algunos de los organismos nacionales de liga como el español, el inglés y el francés, alegando que podría desestabilizar las competiciones locales.​​ Un sistema de ascensos y descensos entre Liga de Campeones y Liga Europa, su disputa en fin de semana, o ampliar en cuatro partidos el torneo mediante una nueva reestructuración que afectaría a la fase de grupos o los octavos de final son algunas de las cuestiones planteadas más controvertidas.​

En esa tónica y acentuando los acontecimientos recientes, para la temporada 2019-20 se estableció el mayor registro goleador de la fase de grupos con 308 goles anotados en 96 partidos disputados,​ mientras que por primera vez en la historia de la Liga de Campeones todos los integrantes de los octavos de final pertenecían a las cinco grandes ligas del territorio:​ España, Inglaterra, Italia, Alemania y Francia.​​ La disputa de la citada eliminatoria coincidió con un brote del coronavirus-2 del síndrome respiratorio agudo grave, una pandemia global vírica​ que llegó a Europa desde Asia.​​ A medida que diferentes países del continente fueron registrando casos de contagio y fallecimientos, los organismos deportivos comenzaron a tomar medidas preventivas y algunos de esos partidos fueron disputados a puerta cerrada (sin público), y otros fueron cancelados, para frenar su avance.​​ Pese a ello no cesó la preocupación ni los contagios, y se dieron casos en futbolistas y directivos de diversos clubes por lo que la UEFA estudió la posibilidad de cancelar las competiciones como ya hicieran la NBA o la Euroliga,​ por citar dos ejemplos de magnitud similar.​​ Finalmente el 12 de marzo confirmó que tanto la Liga de Campeones como la Liga Europa eran suspendidas a la espera de nuevos acontecimientos, y citó a sus 55 miembros federativos a una reunión por videoconferencia para decidir el futuro.​ Tras dicha reunión se pospuso la Eurocopa de 2020 al año siguiente en previsión de liberar el calendario y que las competiciones paralizadas pudieran finalizarse llegado el caso.​ Así se fijó la reanudación de la Liga de Campeones para el mes de agosto, con un formato a partir de cuartos de final a partido único en una misma sede, Lisboa.​​ Tras la disputa de los encuentros, dos equipos franceses —por primera vez en la historia del torneo, y tras no haber reanudado sus competiciones domésticas por la pandemia—​ y dos alemanes —los primeros en concluir su campeonato local tras la pandemia— clasificaron para las semifinales, pudiendo tres de los cuatro equipos clasificados resultar campeones por primera vez.​ Pese a la citada oportunidad fue finalmente el F. C. Bayern quien venció al París Saint-Germain F. C. e igualó así los seis títulos del Liverpool F. C., como terceros clubes más laureados. Lo logró además con un pleno de victorias, primer club en lograr la hazaña.​​ Por el contrario, los clubes franceses no aprovecharon la oportunidad de proclamarse vencedores y de interrumpir la racha de las consideradas «cuatro grandes ligas» en el palmarés. F. C. Porto, en 2004, y Olympique de Marsella en 1993 se mantuvieron un año más como las últimas ocasiones en romper dichas tendencias.

El fracaso del control financiero y el trasfondo de la Superliga (desde 2021)

Con el trasfondo latente de una superliga europea, las discrepancias de la UEFA con numerosos clubes dieron finalmente con la instauración de La Superliga, una asociación de algunos de los clubes más influyentes de Europa como contraprestación a decisiones tomadas por el organismo europeo que creían en perjuicio del devenir de la competición y del fútbol en general.​ Así, Real Madrid Club de Fútbol, Fútbol Club Barcelona, Club Atlético de Madrid, Associazione Calcio Milan, Football Club Internazionale Milano, Juventus Football Club, Liverpool Football Club, Chelsea Football Club, Manchester United Football Club, Arsenal Football Club, Manchester City Football Club y Tottenham Hotspur Football Club anunciaron su instauración.​​ Una precipitada decisión, quizá como medida para instar a conversaciones con la UEFA, que produjo un rechazo desde distintos organismos que amenazaron incluso con la expulsión de sus ligas nacionales y de las competencias internacionales a los clubes implicados, incluyendo las competencias de selecciones,​​ algo prohibido a instancias judiciales.​ En caso de que algún organismo tomara medidas contra alguno de dichos equipos, incurriría en un delito judicial,​ mientras el caso fue elevado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.​ Pese a las advertencias desde los tribunales, la UEFA no acató las órdenes anunciadas y continuó sus presiones ante los clubes, llegando incluso a sancionarlos económicamente. A tenor de los hechos —entre los que se incluyeron manifestaciones de protesta de aficionados—, la casi totalidad de los clubes decidió disculparse ante la UEFA y acató sus decisiones y multas.​ Incurriendo en el posible desacato y prácticas de monopolio, algo no permitido en Europa según el tratado de la constitución europea, regulado por su comisión,​​​ su presidente Aleksander Čeferin cargó iras contra los clubes «supervivientes», Real Madrid, F. C. Barcelona y Juventus de Turín. Cabe resaltar, que pese a ser los únicos tres clubes que permanecen activos con el proyecto, ninguno de los otros ha desertado a efectos legales, ya que en su día firmaron un contrato vinculante con altas cláusulas de penalización.​ Pese a velar por los intereses de los clubes españoles, por citar un ejemplo, LaLiga atacó a estos clubes, chocando con su posición de estamento amparador, en lo que parece ser una disputa con un trasfondo mayor en el mundo del fútbol, aunque sí indicó que eran necesarios cambios en el panorama actual.​​

Dicho panorama se amplía y/o agrava con la controvertida Copa Mundial de 2022 con sede en Catar, y con el Fair-Play Financiero.​​ Un entramado en el que el país asiático es el originario de Nasser Al-Khelaïfi, presidente de Bein Sports y quien tiene los derechos de retransmisión del evento mundialista y de la Liga de Campeones hasta 2024,​ y fue nombrado por Ceferino como nuevo presidente de la Asociación de Clubes Europeos y hombre de confianza.​ Es además, presidente del Paris Saint-Germain Football Club por medio de un fondo de inversión catarí, y uno de los denominados como «clubes estado» que cuentan con inyecciones económicas ajenas —al igual que el Manchester City Football Club—.​​ Precisamente estos dos clubes fueron salvaguardados por la UEFA cuando había claras evidencias de dopaje financiero, y les permitió continuar disputando competiciones europeas en contra de lo establecido por la normativa.​​ Ceferin incluso fue más allá al asegurar una reforma del control financiero que incluso será más benévola con esos «clubes estado»,​​​ y las críticas no tardaron en aparecer, como las fuertes acusaciones realizadas en noviembre por Uli Hoeneß (expresidente del Bayern de Múnich).​

En medio de esa guerra abierta, arrancó nuevamente la competición con presencia de la mayoría de clubes históricos del torneo.​​ En la primera jornada de la fase de grupos Cristiano Ronaldo —de vuelta en Mánchester— igualó a Iker Casillas como el jugador con más encuentros disputados y estableció después la nueva marca en 187.​ El 3 de noviembre de 2021 el Real Madrid Club de Fútbol alcanzó los mil goles en el torneo, autoría de Karim Benzema, el primer club en lograrlo.​​ Los madrileños alcanzaron la cifra tras disputar 455 partidos —a una media de 2.2 goles por encuentro— en 52 ediciones disputadas, y enfrentarse a 108 rivales distintos, el Fußball-Club Bayern ha sido a quien más goles marcó: 41, debido principalmente a que es el encuentro más repetido en la historia de la competición y por el que es conocido como «el clásico europeo».​​

El sorteo de la fase eliminatoria fue histórico, y calificado por la prensa internacional como «chapucero»​ y «vergonzoso»​ en relación con su repercusión y supuesto reconocimiento.​​ Fue la primera vez que hubo que repetirlo en su historia, tras haberse concluido y presentado los emparejamientos, debido a un insólito error de la UEFA en su confección por el que diversas bolas fueron equivocadas a la hora de agregarlas a los bombos de elección, dando pues erróneas premisas. Horas después el organismo continental declaró «nulo» el sorteo, y lo repitió en su totalidad alegando un «problema técnico con el software de un proveedor de servicios externo».​​​

Al tiempo, el organismo firmó con la empresa financiera estadounidense Citigroup para financiar a los clubes europeos,​ muy afectados por la crisis y cuyas pérdidas estima la UEFA en nueve mil millones de euros, reafirmando así pese a sus negativas la versión que dieron de la realidad vigente los clubes adscritos a la Superliga. A falta de concretar el acuerdo y el paquete de financiación en marzo, y que pudiera alcanzar los 7000 millones, el proyecto implica una deuda que se garantizaría con los derechos de transmisión del torneo, es decir, hipoteca para los clubes por sus ganancias televisivas,​ similar a otros acuerdos como el adoptado por el fondo de capital riesgo CVC Capital Partners con la liga española —hipotecada hasta 2071—, algo que en su día rechazaron Italia y Alemania.​


La UEFA Champions League - Clasificación es un torneo de fútbol de élite que se lleva a cabo anualmente en Europa. Es considerado uno de los eventos más prestigiosos y emocionantes del mundo del fútbol. En este torneo participan los mejores equipos de las ligas nacionales de toda Europa, quienes compiten por el título de campeón de la UEFA Champions League.

La competencia se desarrolla en varias etapas, comenzando con una fase de clasificación en la que los equipos deben superar eliminatorias para avanzar a la fase de grupos. En esta etapa, los equipos se dividen en grupos y juegan partidos de ida y vuelta contra los demás equipos de su grupo. Los dos mejores equipos de cada grupo avanzan a la siguiente ronda, conocida como los octavos de final.

A partir de los octavos de final, los equipos se enfrentan en eliminatorias directas, donde se juegan partidos de ida y vuelta. Los ganadores de cada eliminatoria avanzan a la siguiente ronda, hasta llegar a la gran final. La final se disputa en un único partido en un estadio neutral, donde los dos mejores equipos se enfrentan para determinar al campeón de la UEFA Champions League.

Este torneo es conocido por su alta calidad de juego, emocionantes encuentros y la participación de los mejores jugadores del mundo. Los equipos participantes representan a sus países y a sus ligas nacionales, lo que añade un elemento de rivalidad y orgullo nacional a la competencia.

La UEFA Champions League - Clasificación es seguida por millones de fanáticos en todo el mundo, quienes disfrutan de la emoción y la pasión del fútbol de élite. Es un torneo que ha visto grandes momentos históricos y ha consagrado a equipos legendarios. Sin duda, es un evento imperdible para los amantes del fútbol.